2/5/08

En el café


Sentados en la barra, como leprosos,
la voz pastosa, los ojos vidriosos.
Ella colgada, como él.
Mala pinta, malos pelos, delgadez...
Ella sonríe mirando una planta:
"De puta madre..."
Él la deja sola, se va al water,
al rato vuelve con sangre en la cara,
servilletas de papel manchadas...
¿Contaminadas...?
La gente decente mira la escena:
¡Que se vayan ya, a hacer puñetas!
¡Sidosos de los cojones!
¡Parásitos y ladrones!
Y yo me asusté de mí mismo,
con el corazón de hierro
estaba pensando lo mismo.
¿Que clase de hombre soy
que en vez de sentir piedad,
y comprensión sincera,
me dejo llevar por la aversión
y por un cruel: ¡Que se mueran!
Corazón de piedra,
mente de mármol,
alma de lodo,
manos de espinas,
mandíbulas de lobo.
Si no acaricio,
ni beso, ni ayudo,
ni ofrezco amor
a los necesitados
es que estoy muerto
y embalsamado.
Ahora entiendo porque
cada vez tengo
más frías las manos.

Francisco Jiménez

4 comentarios:

Pazcual dijo...

Tu hermano me deja cada día más y más enamorada de sus poesías...
Me encanta...en serio dile que come, que me lo recomiende jajaja

Besos,

Paz

Pruna dijo...

Te prometo que se lo preguntaré, ;)

Muchas gracias por comentar.

Besos

Lennon dijo...

:O
De verdad que me sorprende eso que escribe tu hermano, eh?
acá hay un transfondo interesante.

Espero algún día tener un libro suyo comprado en cualquier librería.
Un saludo

Pruna dijo...

Lennon es difícil lo del libro y no creas que no lo ha intentado pero lamentablemente la poesía no vende. Muchas gracias por tus palabras.

Saludos