5/6/08

Luna Hiena




Esparce sus excrementos blandos
sobre la tierra, de color hueso, apestando,
en la semioscuridad
lujuriosa de la noche cálida y húmeda
donde la sangre mana
donde el sudor se suda
donde el semen del criminal
se eyacula.
Noches de campos de concentración
y de tortura.
Noches de enfermedad: fiebre y dolor
del enfermo terminal,
noches de soledad: sin amor.
"No se preocupe.¡Aguante!"
¡NUNCA SE SUFRE LO BASTANTE!


Noches de luna hiena,
de locura asesina
del sádico que sodomiza
y después descuartiza.
¿Cómo podríamos defendernos
de estos monstruos del averno?
El mal habita entre nosotros
hace tiempo.


Noches de luna hiena
la puta barata
y la puta cara
tragan babas.
El chapero aprieta los dientes
mientras se deja montar
por el seboso cliente.
La novicia reza en su celda
al mismo tiempo
que cantan su letanía
todos los Bingos
que permanecen abiertos.
Hay quien se droga con alcohol,
con hachís o con cocaína,
y otros con la Biblia,
o con la vagina de la vecina.


La luna hiena ilumina
con su pus blanquecina,
hace madurar los tomates en los huertos
y en los nichos los muertos.
Mi corazón sigue latiendo
insolidario y blindado.
Hay tanto dolor en el mundo
que me lo hubieran parado
de echar sobre él todo el peso.
Se volvió insensible y cínico
y ahora lloro por eso.
Siempre lo había sospechado:
tengo el corazón calcificado.


Y un alma de vacaciones
que espera tiempos mejores.
Soy tibiamente discreto
como tantos otros que somos la masa,
pasivos, no actuamos
a pesar de saber lo que pasa.
La luna hiena hace que por nuestras venas
corra la horchata.
Somos semihombres,
semiborregos.
No somos malos ni buenos,
somos algo peor:
críos malcriados
egoístas y necios.
Merecemos lo que tenemos.
De los que manejas los hilos:
el desprecio.


Nacidos para ser libres
nos dejamos cortar los huevos
por un plato de lentejas,
una manta en invierno
y una tele en color
encendida todo el tiempo.

Francisco Jiménez

1 comentario:

Pazcual dijo...

¡EXCELENTE!

Besos grandes,

Paz.