28/7/10

Lo que me dice el espejo

Normalmente cuando me miro al espejo no me reconozco, pero últimamente parece que estoy viendo una imagen del pasado, el hecho de bajar de peso hace que me vea más joven o bien es que cuando tenia sobrepeso me veía mayor, no me daba cuenta pero cuando miro las fotos me veo más mayor que ahora.

Yo sigo siendo la misma, pero no es verdad, algo en mi interior también ha cambiado. Ahora estoy más activa, tengo menos pereza para realizar actividades físicas, y cuando voy a comprar ropa no se convierte en un drama. Sólo miro el precio de la etiqueta y si me gusta o no, el tema de la talla ya no es un problema, ahora encuentro esa prenda que me gusta con la talla que necesito. Antes si me gustaba no existía la talla y si existía no me gustaba.

De pequeña siempre había sido delgada, mi madre incluso me había llevado al médico preocupada por mi peso, sin embargo el médico le decía que mi peso era normal.

¿Por qué empecé a engordar? Creo que al principio fue por una mala alimentación, exceso de comidas preparadas con exceso de calorías, junto con una disminución de la actividad física. Después vino el embarazo gemelar, los niños y volcarme por completo en ellos. No tenia tiempo para nada, me pasaba en casa todo el día con el chándal y una coleta y cuando salía a pasear, me ponía lo primero que pillaba y salía pitando. Estuve dos años de excedencia. Cuando regresé al trabajo empecé a arreglarme un poco más pero por motivos laborales, estuve muy mal con ansiedad y la ansiedad la calmaba con continuas excursiones a la nevera. Poco a poco iba subiendo de peso y cada vez me veía peor, con lo que la ansiedad se iba agravando.

Con ayuda médica estuve tratándome la ansiedad, en el trabajo las cosas cambiaron al cambiarme de departamento. Cuesta mucho tiempo y esfuerzo salir del pozo en el que estaba pero salí y cuando estaba mejor decidí pedir ayuda para bajar de peso.

Empecé en marzo de 2009 con dieta, ejercicio y sesiones de acupuntura, hoy todavía no estoy en mi peso ideal pero ya he bajado 23 Kg  y estoy muy contenta porque sé que lograré mi objetivo. También sé que todo este esfuerzo tiene que servirme para seguir cuidándome. Sé que es para toda la vida, salvo excepciones como vacaciones y ocasiones especiales.Y no pasa nada si un día te saltas la dieta tienes todo una vida para seguirla, no hay que abandonar y tirarlo todo por la borda.

No dudo que haya personas que sean felices con soprepeso, pero no era mi caso. Es muy dificil hacer dieta si no estás bien anímicamente, primero tienes que cuidar tu interior y cuando te empiezas a querer es cuando puedes empezar a cuidarte por fuera. Para adentrarse en esta aventura tienes que confiar en ti mismo y sobretodo quererte mucho. Esto último aunque parece lo más fácil del mundo no lo es, y es fundamental porque si te quieres a ti mismo harás todo lo posible para cuidarte y dejarás de hacer todo aquello que te perjudica. Es un camino largo pero el paso más importante es el primero, después sólo se trata de ir un paso detrás de otro, y continuar...

2 comentarios:

aunqueyonoescriba dijo...

Me alegro que estés bien, mas feliz y mas agusto contigo misma, eso es lo que importa y si para ello tenías que hacer dieta, enhorabuena por se capaz de seguirla!

Yo alrevés que todo el mundo, en las fotos me veo más delgada... pero no voy a exagerar, no me resulta un problema, excepto cuando alguien se mete con mi delgadez (que vamos tampoco es enfermiza), pero esto creo que ya lo he contado...

Muchos besos!

Pazcual dijo...

Me alegra mucho que vayas cumpliendo las metas que te has propuesto. Ojalá las cosas sigan así y sigan creciendo interiormente.

Besos, abrazos y muchas felicitaciones,


Paz