25 febrero 2008

Triste


La tristeza se pega al cuerpo
como melaza.
Y no se va con jabón
ni con ropas de color.
Ni con música alegre
que atraviese la coraza.
y llegue hasta el corazón.
La tristeza… atenaza
con dolor.

No abrir esos labios.
No devolver la mirada.
Perderse entre la gente
como alma en pena…
como fantasma.

Sin rumbo, ni dirección, ni destino…
Sin amor… solo, sólo hace frío.

El día es gris.
La tarde muere.
Y tú, sin querer saber:
…ella, ella,
ya no te quiere.

Francisco Jiménez

5 comentarios:

Hermes dijo...

Muchas gracias por comentar en mi blog ;)

Sí, es una incógnita sbaer cuánto tiempo aguantaré el anonimato, pero tiene su gracia...

Y no sé si hay razones para estar triste, pero seguramente también las hay para esta alegre :)

Anónimo dijo...

Hubiera leido eso hace unos ´dias... habría puesto un dedito en la llaga. Que versos tan reales. Como siempre que buen apunte de tu hermano.

Pd. Gracias por los mensajitos!!
besos!! ah... y nospi! (venga que me has escirto en costeño!!)

Pruna dijo...

Laurentis tienes razón para estar alegre "nos sobran los motivos", y hay que tenerlo presente.

Espero mapim que ahora estés menos triste.

dax dijo...

es muy triste

Pruna dijo...

Ya sabes que el tito Francisco escribe sobre muchas cosas y la tristeza es una de ellas.