
Dicen que es triste la poesía,
que el poeta en su rincón
cultiva la melancolía
de su corazón.
Que escribe cartas encendidas
a su amada,
mientras otro,
menos letrado,
le apaga el fuego a la dama
zurrándole la badana.
Que es el tonto que llora
al oír el clamor de la contienda
mientras cien mil hijos de perra
ladran a la Luna de la guerra.
Dicen que es triste la poesía:
el producto de una mente enferma.
¿No será acaso, el espejo sincero
dónde tanto dolor se refleja?
No esperéis que cante a la Historia
ni a la Patria con sus Gestas,
ni a la gloria de ese Dios
que habéis hecho de cartón-piedra.
Dicen que es triste la poesía
¿Estará pasada de moda?
Ya no hay tísicos poetas
Que escriban tosiendo,
cuando nace la aurora,
a la luz de unas velas.
En la mesa camilla
con brasero ardiendo.
En lo más tierno de su juventud,
en lo más crudo del invierno.
Dicen que es cursi.
Que para hablar no hacen falta
tantas carambolas.
¡Se dice! Y en paz,
y a otra cosa…
Dicen…
Pero qué curioso,
de entre tantas voces,
de entre tantos ecos:
aullidos de lobo,
balidos de borregos,
el croar de las ranas,
y el rebuzno sin fin
del asnado eterno.
Sólo nos queda a la larga
la inmortal melodía
de unos cuantos
poetas buenos.
que el poeta en su rincón
cultiva la melancolía
de su corazón.
Que escribe cartas encendidas
a su amada,
mientras otro,
menos letrado,
le apaga el fuego a la dama
zurrándole la badana.
Que es el tonto que llora
al oír el clamor de la contienda
mientras cien mil hijos de perra
ladran a la Luna de la guerra.
Dicen que es triste la poesía:
el producto de una mente enferma.
¿No será acaso, el espejo sincero
dónde tanto dolor se refleja?
No esperéis que cante a la Historia
ni a la Patria con sus Gestas,
ni a la gloria de ese Dios
que habéis hecho de cartón-piedra.
Dicen que es triste la poesía
¿Estará pasada de moda?
Ya no hay tísicos poetas
Que escriban tosiendo,
cuando nace la aurora,
a la luz de unas velas.
En la mesa camilla
con brasero ardiendo.
En lo más tierno de su juventud,
en lo más crudo del invierno.
Dicen que es cursi.
Que para hablar no hacen falta
tantas carambolas.
¡Se dice! Y en paz,
y a otra cosa…
Dicen…
Pero qué curioso,
de entre tantas voces,
de entre tantos ecos:
aullidos de lobo,
balidos de borregos,
el croar de las ranas,
y el rebuzno sin fin
del asnado eterno.
Sólo nos queda a la larga
la inmortal melodía
de unos cuantos
poetas buenos.
Francisco Jiménez
3 comentarios:
Yo soy de las que alguna vez dijo. Pero estoy segura de que cuando nos enfrentamos a versos tan buenos, tan dicientes, dejamos de ser los que dicen y admiramos a aquellos que aun hoy son poetas... de los buenos.
Un beso!!
Siempre he dicho que la poesía es arte que da sueño si uno no la sabe comprender. La poesía embota el cerebro pero si la lees una vez, y le prestas atención y la escuchas y la imaginas, entonces te das cuenta que aquéllos que la critican lo hacen por fina ignorancia.
Besos,
Paz
Para mí la poesía es como la pintura un cuadro te gusta si te transmite algún tipo de emoción,si no te transmite nada por muy famoso que sea no me gusta, y con la poesía me ocurre lo mismo.
El poeta de la imagen es Gustavo Adolfo Bécquer uno de mis preferidos después de mi hermano,claro. ;)
Besos para las dos
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