
Hace poco en un blog que suelo comentar, escribí sobre Miguel Hernández, aquí dejo una de sus poesías que se me clava en el alma cada vez que la leo. A este poeta lo conozco por las canciones de Serrat que le dedicó un disco y musicó sus letras como hizo también con Antonio Machado, otro de los grandes.
"El niño yuntero" trata de un niño que tiene que trabajar en el campo desde muy pequeño y todo lo que eso conlleva, hambre, fatiga, sufrimiento, marginación...
Carne de yugo, ha nacido
más humillado que bello,
con el cuello perseguido
por el yugo para el cuello.
Nace, como la herramienta,
a los golpes destinado,
de una tierra descontenta
y un insatisfecho arado.
Entre estiércol puro y vivo
de vacas, trae a la vida
un alma color de olivo
vieja ya y encallecida.
Empieza a vivir, y empieza
a morir de punta a punta
levantando la corteza
de su madre con la yunta.
Empieza a sentir, y siente
la vida como una guerra,
y a dar fatigosamente
en los huesos de la tierra.
Contar sus años no sabe,
y ya sabe que el sudor
es una corona grave
de sal para el labrador.
Trabaja, y mientras trabaja
masculinamente serio,
se unge de lluvia y se alhaja
de carne de cementerio.
A fuerza de golpes, fuerte,
y a fuerza de sol, bruñido,
con una ambición de muerte
despedaza un pan reñido.
Cada nuevo día es
más raíz, menos criatura,
que escucha bajo sus pies
la voz de la sepultura.
Y como raíz se hunde
en la tierra lentamente
para que la tierra inunde
de paz y panes su frente.
Me duele este niño hambriento
como una grandiosa espina,
y su vivir ceniciento
revuelve mi alma de encina.
Lo veo arar los rastrojos,
y devorar un mendrugo,
y declarar con los ojos
que por qué es carne de yugo.
Me da su arado en el pecho,
y su vida en la garganta,
y sufro viendo el barbecho
tan grande bajo su planta.
¿Quién salvará este chiquillo
menor que un grano de avena?
¿De dónde saldrá el martillo
verdugo de esta cadena?
Que salga del corazón
de los hombres jornaleros,
que antes de ser hombres son
y han sido niños yunteros.
Miguel Hernández, 1937
4 comentarios:
Es una realidad dura de muchos países, entre esos Colombia. ¿Cuántos niños son explotados, cuántos niños mueren por ignorancia de todo lo que le rodea? Es un poema muy pero muy crudo, que en sencillos versos resume una realidad que muchos, me temo, ignoramos y olvidamos, valendónos de cuestiones más importantes.
Besos,
Paz
Es doloros ver como niños se hacen hombres antes de tiempo, vuelan sin tener ala, asumen la compromisos sin la edad apropiada. En pocas palabras: no son niños, son seres sin alma... porque esto les endurece el corazón-
Que lindo poema no lo conocía... pero me alegra saber de algo.
Saludos.
Pd. Gracias por el comentario.. y por tus palabras en estos días, de verdad. Un beso y un abrazo cargado de agradecimiento!!
Pues sí Paz a pesar de estar escrito en 1937, por desgracia este poema describe la realidad de demasiados países hoy día.
Los niños son los seres más indefensos de la sociedad y somos los adultos los que tenemos que velar por su alimento, su educación, su dignidad, en definitiva por su felicidad.
Es verdad lo que dices mapim, son seres sin alma, entiendo alma como la inocencia de los niños, les han robado la infancia y han dejado de ser niños cuando todavía no les tocaba.
Me reconforta saber que mis palabras te han podido ayudar en estos momentos.
Muchos besos para las dos.
Nos parece lejano... pero sigue pasando.
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