
Un labrador perdió el caballo que utilizaba para las tareas rurales, que aparentemente, se había escapado hacia las montañas. Los vecinos, cuando se enteraron, lo fueron a ver.
-Qué mala suerte, decían...
Y el viejo labrador respondía:
-Mala suerte, buena suerte, quién sabe...
A los pocos días volvió el caballo y con el venían varios más.
Los vecinos, entonces, admirados, decían
-¡Qué buena suerte!
Y el labrador repetía:
-Buena suerte, mala suerte, quién sabe...
A los pocos días el hijo del labrador intentó domar uno de aquellos caballos, cayó al suelo y se fracturó la pierna.
Otra vez, los vecinos lo visitaron y al ver al joven postrado, decían:
-Qué mala suerte!
Sin embargo, el labrador volvía a repetir:
-Mala suerte, buena suerte, quién sabe...
Al otro día llegó el ejército y se llevó a todos los jóvenes en condiciones de combatir. Dejaron al hijo del labrador, que estaba inmovilizado.
Mientras veía a los soldados alejándose, el labrador reflexionaba en voz alta.
-¡Mala suerte, buena suerte!, quién sabe...
5 comentarios:
Pienso que no existe suerte de ningún tipo. Existen las aptitudes de las personas frente a las diferentes situaciones que se presentan día a día, y que hacen de esa situación, algo bueno o algo malo.
Besos grandes,
Paz
Ya había oido esta historia pero en otro contexto y encierra una linda enseñanza: creo que las cosas tienen su porqué así no nos gusten. Como dice mi papá: "Dios obra de manera misteriosa... pero certera!"
Un abrazo
Yo pienso como Paz que la suerte no existe, y que según como reacciones antes las adversidades así será tu vida, no creo que haya que lamentarse demasido por las cosas malas ni echar las campanas al vuelo por las buenas, hay que tomarse la vida con calma y vivirla en el sentido más amplio de la palabra vivir.
Mi abuela materna también pensaba como tu padre mapim, yo no estoy de acuerdo, eso es como creer que todo está escrito y eso , uff me da escalofríos sólo de pensarlo, jajaja
Besos a las dos, y gracias por comentar.
Hermoso cuento, Pruna, gracias por compartirlo.
Edgardo, de La República Argentina.
Hola Edgardo, me alegro que te guste, muchas gracias por pasar y comentar.
Saludos desde el otro lado del Atlántico. ;)
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