Tienes 17 años y has dejado los estudios. Cuando me enteré lo primero que pensé "pero ¿qué hace?¿si no le iba tan mal?¿si no ha repetido nunca?". Ahora después de reflexionar creo que has hecho lo mejor porque seguir asistiendo a clase (que no estudiando) hubiese sido una pérdida de tiempo pero como dice el dicho "nadie aprende en cabeza ajena" sólo tú tendrás que sacar conclusiones de tu decisión y tu experiencia.
Los adolescentes tenéis prisa, prisa por vivir, parece que os falta tiempo. Algunos creéis que estudiar es una pérdida de tiempo y estáis deseando trabajar para tener un dinerillo. ¿pero qué clase de trabajo encuentras si no estás preparado?, no todo el mundo tiene que ser universitario pero sí tienes que tener una formación adecuada para enfrentarte al mundo laboral en las mejores condiciones.
Por otra parte creo que tampoco es el fin del mundo, no es una decisión irrevocable puedes más adelante retomar los estudios pero tienes que ser consciente que es más difícil retomarlos que seguir adelante. Sólo espero que las decisiones que tengas que tomar a corto plazo sean las acertadas. Si lees esto te mando un beso muy grande y ojalá que las cosas te salgan bien.
Con cariño
Tu tita Carmen
06 enero 2008
03 enero 2008
Ya estoy de vuelta
Pues sí, ya estoy de vuelta y no he venido sola me acompaña una gastroenteritis que me está dejando un poco debilucha.
Para empezar bien el año os dejo otra de las poesías de mi hermano.
Adamar
Quizás las piedras sean daltónicas; pero...
lo que nunca entenderé,
es cómo consiguen estar
tanto tiempo sin respirar.
Esquemar, esquemar,
ata tus zapatos rotos
con cordones de cristal,
vístete por dentro, niña,
con la luz de la luna y de sal.
Extiende tus alas al sol.
a orear, a secar ...
Esquemar, esquemar,
que bonito es navegar
por calles luminiscentes
sobre las olas del mar.
Quién pudiera ser gaviota
y volar, y volar...
y vivir de la carroña
en este inmenso carroñal.
Te esperaré sentado
en la barra de algún garito
silbando la música eléctrica,
de tu videojuego favorito.
Esquemar, esquemar
que bonito es navegar
por las calles concurrentes,
si te lleva la corriente,
de bar en bar.
Para empezar bien el año os dejo otra de las poesías de mi hermano.
Adamar
Quizás las piedras sean daltónicas; pero...
lo que nunca entenderé,
es cómo consiguen estar
tanto tiempo sin respirar.
Esquemar, esquemar,
ata tus zapatos rotos
con cordones de cristal,
vístete por dentro, niña,
con la luz de la luna y de sal.
Extiende tus alas al sol.
a orear, a secar ...
Esquemar, esquemar,
que bonito es navegar
por calles luminiscentes
sobre las olas del mar.
Quién pudiera ser gaviota
y volar, y volar...
y vivir de la carroña
en este inmenso carroñal.
Te esperaré sentado
en la barra de algún garito
silbando la música eléctrica,
de tu videojuego favorito.
Esquemar, esquemar
que bonito es navegar
por las calles concurrentes,
si te lleva la corriente,
de bar en bar.
Francisco Jiménez
28 diciembre 2007
El Año Se Acaba
Estos últimos días del año toca hacer balance de lo que ha sido este 2007 que se acaba.
Para mí ha sido un año muy especial, un año de cambios.En mayo fue mi cumple y bueno un número redondo siempre es singular, 40, uffff he tardado en asimilarlo pero ahora que lo pienso no está nada mal, ahora me atrevo a más cosas y creo que en parte es por la edad, me he vuelto más egoísta, pero un egoísmo bueno, ahora pienso un poco más en mi misma. Celebré los 40 de una forma muy especial mi marido me regaló "un viaje en globo", una sensación supersuave y muy bonita. Ese mismo mes tuve la oportunidad de cambiar de departamento en el trabajo y ahora estoy mucho más contenta porque valoran mi esfuerzo, antes no soportaba la idea de ir al trabajo me angustiaba sin embargo ahora, lo único que me preocupa del trabajo son los madrugones.
Un año de renuncias, he tenido que elegir y cuando eliges siempre hay algo que pierdes pero cada día estoy más contenta por mi elección.
Un año de finales, se acabó la saga de Harry Potter, unos libros con los que he disfrutado mucho y con los que he viajado mentalmente a mundos fantásticos.
Un año de victoria, soy militante del PSC y este año ganamos la elecciones municipales en mi pueblo.
Un año de reencuentros, cené con amigos que hacía más de veinte años que no veía; visité el pueblo donde nacieron y se criaron mis padres y a mis hijos les enseñé el naranjo que plantó su abuelo.
Un año de orgullo, mi hija ganó el primer premio de poesía.
Un año de descubrimientos, vi por primera vez en un telescopio Júpiter y sus cuatro lunas, aprendí a cocinar sushi y descubrí el mundo bloggero en el que me siento cada día más a gusto.
Voy a estar ausente unos cuantos días así que, hasta el año que viene.
FELIZ 2008 A TODOS!!!!
27 diciembre 2007
Tanto por Ciento

Usted se ha comido dos pollos,
y yo, ninguno.
Estadísticamente nos hemos comido:
uno cada uno.
Usted tiene seis coches,
y yo, voy a pie.
Estadísticamente:
los dos tenemos, tres.
Usted tiene cien millones,
y yo, ni un duro.
Estadísticamente:
tenemos cincuenta, cada uno.
Usted tiene cuatro casas,
y yo, vivo de alquiler.
Estadísticamente:
compartimos las fincas
y el arriendo, también.
¿No sé de qué me quejo?
¿No sé porqué...?
Si, estadísticamente,
vivo tan bien.
Francisco Jiménez
24 diciembre 2007
23 diciembre 2007
Mis niños
Aquí os dejo una muestra de lo que hacen Víctor y Paula para no aburrirse los días de invierno, con tan sólo 7 años son unos artistas ;-)
20 diciembre 2007
Flashback

Está encendida una estufa de leña
en medio del parvulario,
bajo la roja y gualda enseña
el crucifijo cristiano
y dos apóstoles top-models
eternamente fotografiados.
Un niño saca punta a un lápiz
en el rincón de la papelera.
Era yo, era feliz
en mi mundo, a mi manera.
Tiempos todavía
de pupitre con tintero
y caligrafía de plumilla,
de formaciones militares
de la tierna camarilla,
que se limpiaban los mocos
de las heladas naricillas
con las mangas de las batas.
Tiempos de leche en polvo
y de misas con corbatas
de nudo falso y latiguillo.
Munición para el tirachinas;
pero ni un céntimo
en el bolsillo.
Había estufas de petróleo,
tiendas de ultramarinos,
la radio reinaba en casa
pues la tele, no había venido.
Se tenia tiempo para charlar
en la calle con los vecinos
y nunca había de faltar
alguien, que sacara
una bota de buen vino.
Y para San Juan, a recolectar
muebles envejecidos, trastos
para las piras nocturnas,
y petardos, para los fastos.
Éramos una legión de guerrilleros
dinamitando latas y hormigueros,
con una yesca encendida
humeante de ilusión y vida.
Te daban a probar cocas,
que en su horno habían cocido,
porque era día de fiesta,
las madres del chiquillerío.
Como nadie tenia nada,
todo lo compartimos.
Tenia dos primos mayores
cándidamente bastardos
que me hacían la puñeta,
de mil amores,
para pasar el rato.
Y un abuelo borracho,
amargado, desterrado,
carpinteramente ebrio
en las virutas del paro.
Tenía una madre de almíbar,
gallina clueca amamantísima
de cuya leche mamamos
caricias, besos y abrazos.
Yo la veía guisar, pobrecita
en cocinita de carbón
con cacharritos de barro.
Dale niño al soplillo
que el picón dice:
me apago,
que a mí sólo me enciende,
la gracia
de tus lindas manos.
Si caía algo de carne
en el eterno pucherazo
rara avis era el pollo
para mí y mis hermanos.
Muchas veces la vi llorar
tan joven, tan inexperta,
tantas veces sola
en medio de la contienda
mientras papá trabajaba
en el tranvía, dando vueltas.
Bueno, alegre, confiado.
Firme en las convicciones,
noble en sus decisiones,
cariñoso, dulce y amigo.
Mi padre era mi faro
y en sus ojos estaba
el plano del camino
por el que siempre he andado.
Que inmensamente feliz era
navegando con él
en un vagón de tercera.
Llevábamos una maleta prestada
atada con una cuerda,
bocadillos de tortilla
y un amor infinito,
en la fiambrera.
Nunca me he sentido pobre
si mi padre estaba cerca.
Recuerdo como limpiaba
con el lanzallamas en la diestra
la cama que compró a plazos,
de chinches y de otras bestias.
Y yo me acurrucaba entre ellos
y el cielo estaba tan cerca.
Es un lujo tan intenso
querer tanto y que te quieran.
Eran tiempos de orinal.
Un water para treinta y siete.
Nunca pude comprender
por qué siempre estaba atascado
aquel solicitado retrete.
Será, que la mierda del proletariado,
es mucho más resistente.
La calle era mía antes,
que hicieran ministro
a Fraga Iribarne.
Allí cazaba lagartijas.
Allí pescaba renacuajos.
Allí viví mil aventuras,
aceleradamente, a destajo.
Y un palo era una espada.
Y una escoba, un caballo.
Y teníamos abiertas todas
las puertas del vecindario.
Eran tiempos agridulces.
Eran tiempos ya lejanos.
Eran tiempos de la OJE,
calzón corto y aboinados.
Desfilando por el parque
como soldaditos enanos.
Y Franco era el abuelete
que más mandaba en España,
inaugurando pantanos.
Intuía cosas extrañas;
pero nadie me hablaba claro.
Y ahora me habla la nostalgia
y es mejor...
no hacerle caso
A mis padres, con amor imperecedero
Francisco Jiménez
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