08 septiembre 2008

Star Wars




"El miedo es el camino hacia el Lado Oscuro, el miedo lleva a la ira, la ira lleva al odio, el odio lleva al sufrimiento. Veo mucho miedo en ti" —Yoda a Anakin en el Consejo Jedi.

04 septiembre 2008

Galletitas


A una estación de trenes llega una tarde, una señora muy elegante. En la ventanilla le informan que el tren está retrasado y que tardará aproximadamente una hora en llegar a la estación.
Un poco fastidiada, la señora va al puesto de diarios y compra una revista, luego pasa al kiosco y compra un paquete de galletitas y una lata de gaseosa.
Preparada para la forzosa espera, se sienta en uno de los largos bancos del andén. Mientras hojea la revista, un joven se sienta a su lado y comienza a leer un diario. Imprevistamente la señora ve, por el rabillo del ojo, cómo el muchacho, sin decir una palabra, estira la mano, agarra el paquete de galletitas, lo abre y después de sacar una comienza a comérsela despreocupadamente.
La mujer está indignada. No está dispuesta a ser grosera, pero tampoco a hacer de cuenta que nada ha pasado; así que, con gesto ampuloso, toma el paquete y saca una galletita que exhibe frente al joven y se la come mirándolo fijamente.
Por toda respuesta, el joven sonríe... y toma otra galletita.
La señora gime un poco, toma una nueva galletita y, con ostensibles señales de fastidio, se la come sosteniendo otra vez la mirada en el muchacho.
El diálogo de miradas y sonrisas continúa entre galleta y galleta. La señora cada vez más irritada, el muchacho cada vez más divertido.
Finalmente, la señora se da cuenta de que en el paquete queda sólo la última galletita. " No podrá ser tan caradura", piensa, y se queda como congelada mirando alternativamente al joven y a las galletitas.
Con calma, el muchacho alarga la mano, toma la última galletita y, con mucha suavidad, la corta exactamente por la mitad. Con su sonrisa más amorosa le ofrece media a la señora.
- Gracias! - dice la mujer tomando con rudeza la media galletita.
- De nada - contesta el joven sonriendo angelical mientras come su mitad.
El tren llega.
Furiosa, la señora se levanta con sus cosas y sube al tren. Al arrancar, desde el vagón ve al muchacho todavía sentado en el banco del andén y piensa: " Insolente".
Siente la boca reseca de ira. Abre la cartera para sacar la lata de gaseosa y se sorprende al encontrar, cerrado, su paquete de galletitas... ! Intacto!.



Este es otro relato de Jorge Bucay que me hace sonreir y pensar en los prejuicios que todos tenemos.

02 septiembre 2008

Pereza

Siento mucha pereza, me da pereza escribir, me da pereza leer, me da pereza salir, me da pereza levantarme cuando todavía no es de día, me da pereza maquillarme, me da pereza trabajar en casa, me da pereza trabajar fuera, me da pereza tener que reñir a los niños, me da pereza ir de arriba para abajo y de acá para allá. Todo esto me da pereza pero a pesar de la pereza continúo haciendo todo esto.


25 agosto 2008

Ponte buena Cati

Hola a todos, estos días tengo abandonado mi blog y los otros blogs que visito diariamente porque han ingresado a mi suegra en el hospital. Y hemos estado del hospital a casa y de casa al hospital.

Para que se recupere pronto le dedico esta canción de "Ecos del Rocio" grupo que le gusta mucho, la canción se titula "Ama de casa"

14 agosto 2008

Para mi niña

Ya estamos a jueves y mañana es fiesta, bien!!!

Esta canción se la dedico a Paula que le encanta.

12 agosto 2008

Buena suerte, mala suerte, quién sabe...

Quiero compartir con vosotros este cuento chino, a ver que os parece...



Un labrador perdió el caballo que utilizaba para las tareas rurales, que aparentemente, se había escapado hacia las montañas. Los vecinos, cuando se enteraron, lo fueron a ver.

-Qué mala suerte, decían...

Y el viejo labrador respondía:

-Mala suerte, buena suerte, quién sabe...

A los pocos días volvió el caballo y con el venían varios más.

Los vecinos, entonces, admirados, decían

-¡Qué buena suerte!

Y el labrador repetía:

-Buena suerte, mala suerte, quién sabe...

A los pocos días el hijo del labrador intentó domar uno de aquellos caballos, cayó al suelo y se fracturó la pierna.

Otra vez, los vecinos lo visitaron y al ver al joven postrado, decían:

-Qué mala suerte!

Sin embargo, el labrador volvía a repetir:

-Mala suerte, buena suerte, quién sabe...

Al otro día llegó el ejército y se llevó a todos los jóvenes en condiciones de combatir. Dejaron al hijo del labrador, que estaba inmovilizado.

Mientras veía a los soldados alejándose, el labrador reflexionaba en voz alta.

-¡Mala suerte, buena suerte!, quién sabe...

08 agosto 2008

Olimpiadas

Hoy se inauguran los JJOO en Pekín, nunca me ha parecido bien los boicots a unos juegos olímpicos como ya ocurrió en Moscú y en Los Ángeles, los que pagan el pato son los atletas que se han estado preparando durante tanto tiempo, pero creo que estas Olimpiadas no se deberían de haber otorgado a Pekín, un país como China en el que se vulneran los derechos humanos no tendría que organizarlos.

Para mí los mejores JJOO fueron los de Barcelona en 1992. Siempre recordaré el ambiente que se respiraba en la ciudad, un ambiente de fiesta y buen rollo...