13 mayo 2008

¿Auto...Qué...? o La Insoportable Levedad del Pedante


Me miré al espejo y vi un payaso,
un bulto con ojos, un pamplinas.
Un loro que repite lo que ha escuchado
afirmando discernir la verdad de la mentira.

Me miré al espejo y vi un bufón
que cree no ser parte de la masa dormida,
que no triunfa por que no quiere
pero que tiene mucha categoría.

Me miré al espejo y vi a un desarrapado
de gesto torcido y mirada perdida,
que filosofea como si a alguien le importase
de lo absurdo de esta vida.

Me miré al espejo y vi a un bicho
que come, caga, y se rasca la barriga
pensando que el ser humano
tiene un alma metafísica.

Me miré al espejo y vi un amigo
que de mí se sonreía.
Le dije que no fuera tan cabrón
y volví al punto de partida:
"Me miré al espejo y vi un payaso"
y era yo quién se reía.


Warning
Es peligroso asomarse al cristal
de las aguas bravas.
Es peligroso asomarse,
la tiza gris marca los límites
y la frontera es el álabe.

F.Jiménez

5 comentarios:

Pazcual dijo...

Me siento identificada. Leedor de mentes (?)

Besos,

Paz

Anónimo dijo...

Hola Pruna!
Mina tu hermano con estás poesias...
Besos

Anónimo dijo...

Hola!!! ay.. ¿dónde andas? ;( }
besitos!!!

Anónimo dijo...

Para cuando vuelvs:

Te deje una tareita en mi casa... cuando quieras... pasa y recogela°!

Besos

Anónimo dijo...

y un premio!