Aquí os dejo un artículo muy interesante de Joan Barril, sobre el tema de los derechos de autor y la nueva ley que amenza con cerrar las webs que vulneren esos derechos.

JOAN BARRIL
Lo bueno del pensamiento es que hay que dejar que fluya. De lo contrario, caemos en el territorio de las ideas fijas, esas que a fuerza de no agitarse acaban exhalando un penetrante aroma a moho. Hace una semana tenía las ideas muy claras en torno a uno de esos debates con los que el primer mundo se va entreteniendo para no entrar en los debates realmente importantes. Se trataba de esa curiosa movida por la que un colectivo de internautas, cuyo único mérito es haberse comprado un ordenador, intentaba conseguir que el acceso a la cultura fuera gratuito. Ante la amenaza del Gobierno de llevar las webs al cierre, los internautas levantiscos se rasgaron las vestiduras aduciendo el retorno de la censura franquista. A veces creo que si Franco percibiera derechos de autor por tantas cosas que le cuelgan, tal vez habría preferido morir antes.

JOAN BARRIL
Lo bueno del pensamiento es que hay que dejar que fluya. De lo contrario, caemos en el territorio de las ideas fijas, esas que a fuerza de no agitarse acaban exhalando un penetrante aroma a moho. Hace una semana tenía las ideas muy claras en torno a uno de esos debates con los que el primer mundo se va entreteniendo para no entrar en los debates realmente importantes. Se trataba de esa curiosa movida por la que un colectivo de internautas, cuyo único mérito es haberse comprado un ordenador, intentaba conseguir que el acceso a la cultura fuera gratuito. Ante la amenaza del Gobierno de llevar las webs al cierre, los internautas levantiscos se rasgaron las vestiduras aduciendo el retorno de la censura franquista. A veces creo que si Franco percibiera derechos de autor por tantas cosas que le cuelgan, tal vez habría preferido morir antes.

