
Mi madre tiene las manos ásperas,
las recuerdo cálidas
oliendo a lejía.
Y el amor que tiene para darme
no se agotará en la vida.
Día a día,
bajo su amparo,
bajo su tutela,
me fui haciendo hombre
sin dejar de quererla.
Mi madre se llama Pepa,
se llama calor y ternura,
una llama que me reconforta
y me alumbra
y me alumbra
como ninguna.
Es mi punto de partida,
un amor sin límites
y sin medida,
y aun me estremezco
con sus abrazos,
y me tatuó en el alma
"Amor de Madre"
con sus besos,
con su dulce mirada.
Sin lazos,
sin obligaciones,
sin esperar nada a cambio.
Sólo por amor
me dio la vida,
Amor que en sí mismo
se justifica.
Francisco Jiménez
3 comentarios:
Las mamás son lo mejor del mundo. Su amor incondicional es lo que nos sostiene en los malos momentos, nos alienta en los retos y ríe de nuestras locuras. Aún cuando nos jalen de las orejas y se pongan intensas es imposibles vivir serios con ellas.
Aunque es un poema para tu mamá, tu hermano logra plasmar lo que nuestras madres significan para todos.
Sencillamente hermoso.
Gracias por tus palabras mapim, es verdad que a las madres siempre las tenemos de nuestra parte.
Cuando mi padre murió quién lo pasó terriblemente mal fue mi madre.Al nacer mis niños parece que empezó a levantar cabeza y poco a poco hemos conseguido que volviera a sonreir.
Ahora se nos ha convertido en toda una artista, canta en una coral y sus hijos somos su mejor público.
Estoy muy orgullosa de mi madre,no sólo es así con sus hijos es una persona que quiere agradar a todo el mundo.Es muy simpática y cariñosa y aunque yo no sepa expresar los sentimientos como mi hermano desde aquí quiero decirle que la quiero mucho. Ella ya lo sabe porque se lo digo muchas veces.Ahora está viviendo una segunda adolescencia, queda con sus amigas que son todas viudas y se van de excursión.Hace gimnasia y como he dicho antes canta en una coral.Así que me he convertido en la hija de la artista :-D
Me alegra Pruna. Que bueno todo lo que hace tu mamá, gracias a eso eres hija de artista como muy bien lo has escrito! Te entiendo a la perfección cuando dices que no lo haces como tu hermano, sin embargo, los pequeños gestos, la compañía las sonrisas... todo hacen parte de ese código (como le digo yo) que solo las madres saben interpretar, responder y, estoy segura, guardar en su corazón.
Publicar un comentario