20 diciembre 2007

Flashback


Está encendida una estufa de leña

en medio del parvulario,

bajo la roja y gualda enseña

el crucifijo cristiano

y dos apóstoles top-models

eternamente fotografiados.


Un niño saca punta a un lápiz

en el rincón de la papelera.

Era yo, era feliz

en mi mundo, a mi manera.


Tiempos todavía

de pupitre con tintero

y caligrafía de plumilla,

de formaciones militares

de la tierna camarilla,

que se limpiaban los mocos

de las heladas naricillas

con las mangas de las batas.

Tiempos de leche en polvo

y de misas con corbatas

de nudo falso y latiguillo.

Munición para el tirachinas;

pero ni un céntimo

en el bolsillo.


Había estufas de petróleo,

tiendas de ultramarinos,

la radio reinaba en casa

pues la tele, no había venido.

Se tenia tiempo para charlar

en la calle con los vecinos

y nunca había de faltar

alguien, que sacara

una bota de buen vino.


Y para San Juan, a recolectar

muebles envejecidos, trastos

para las piras nocturnas,

y petardos, para los fastos.

Éramos una legión de guerrilleros

dinamitando latas y hormigueros,

con una yesca encendida

humeante de ilusión y vida.


Te daban a probar cocas,

que en su horno habían cocido,

porque era día de fiesta,

las madres del chiquillerío.

Como nadie tenia nada,

todo lo compartimos.


Tenia dos primos mayores

cándidamente bastardos

que me hacían la puñeta,

de mil amores,

para pasar el rato.

Y un abuelo borracho,

amargado, desterrado,

carpinteramente ebrio

en las virutas del paro.


Tenía una madre de almíbar,

gallina clueca amamantísima

de cuya leche mamamos

caricias, besos y abrazos.

Yo la veía guisar, pobrecita

en cocinita de carbón

con cacharritos de barro.

Dale niño al soplillo

que el picón dice:

me apago,

que a mí sólo me enciende,

la gracia

de tus lindas manos.


Si caía algo de carne

en el eterno pucherazo

rara avis era el pollo

para mí y mis hermanos.

Muchas veces la vi llorar

tan joven, tan inexperta,

tantas veces sola

en medio de la contienda

mientras papá trabajaba

en el tranvía, dando vueltas.


Bueno, alegre, confiado.

Firme en las convicciones,

noble en sus decisiones,

cariñoso, dulce y amigo.

Mi padre era mi faro

y en sus ojos estaba

el plano del camino

por el que siempre he andado.


Que inmensamente feliz era

navegando con él

en un vagón de tercera.

Llevábamos una maleta prestada

atada con una cuerda,

bocadillos de tortilla

y un amor infinito,

en la fiambrera.

Nunca me he sentido pobre

si mi padre estaba cerca.


Recuerdo como limpiaba

con el lanzallamas en la diestra

la cama que compró a plazos,

de chinches y de otras bestias.

Y yo me acurrucaba entre ellos

y el cielo estaba tan cerca.

Es un lujo tan intenso

querer tanto y que te quieran.


Eran tiempos de orinal.

Un water para treinta y siete.

Nunca pude comprender

por qué siempre estaba atascado

aquel solicitado retrete.

Será, que la mierda del proletariado,

es mucho más resistente.


La calle era mía antes,

que hicieran ministro

a Fraga Iribarne.

Allí cazaba lagartijas.

Allí pescaba renacuajos.

Allí viví mil aventuras,

aceleradamente, a destajo.

Y un palo era una espada.

Y una escoba, un caballo.

Y teníamos abiertas todas

las puertas del vecindario.


Eran tiempos agridulces.

Eran tiempos ya lejanos.

Eran tiempos de la OJE,

calzón corto y aboinados.

Desfilando por el parque

como soldaditos enanos.


Y Franco era el abuelete

que más mandaba en España,

inaugurando pantanos.

Intuía cosas extrañas;

pero nadie me hablaba claro.


Y ahora me habla la nostalgia

y es mejor...

no hacerle caso


A mis padres, con amor imperecedero

Francisco Jiménez

5 comentarios:

Lennon dijo...

Pues vaya que me gusta la manera que tiene de escribir el Sr Francisco.
Siempre que lo leo tengo esa sensación de que me conecto con lo que escribe.
Un saludo

Pruna dijo...

Muchas gracias Lennon le haré llegar tu opinión, a mi me gusta mucho todo lo que escribe pero claro yo soy su hemana y no soy imparcial, así que valoro mucho tus palabras.

Anónimo dijo...

De acuerdo con Lennon. Una bellas manera de expresar el amor hacia quienes quieres.
Aprovecho para desearte una Feliz Navidad en compañía de tu familia. Que tus deseos se cumplan y que disfrutes de estas fiestas con aquellos que te aman y a quienes amas!
Un abrazo

Pruna dijo...

Feliz Navidad para ti también y para todos los que os pasáis por aquí. Que en el 2008 se cumplan "casi" todos vuestros sueños. Digo casi para que nunca dejéis de soñar.

Besos y abrazos.

Anónimo dijo...

guapaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!