
A la segunda Voll-Damm
he comprendido el misterio.
En mitad de las grietas de la noche.
Las farolas naranjas de la desierta autopista.
La nube etílica de limón fosforescente.
El regusto de la flor amarga
de la adormidera.
La soledad cálcica del esqueleto…
Comprendí el sentido de la vida.
El porqué de todo esto.
Sonreí con esa lucidez increíble
que me iluminaba por dentro.
Mi inteligencia se elevó a la enésima potencia….
!!!LO ENTIENDO, LO ENTIENDO ¡¡¡
Pero tenía sed y seguí bebiendo…
A la tercera Voll-Damm,
se me olvidó todo,
por completo.
Y aquí
me hallo
ahora:
resacoso,
ignorante
y…
perplejo.
he comprendido el misterio.
En mitad de las grietas de la noche.
Las farolas naranjas de la desierta autopista.
La nube etílica de limón fosforescente.
El regusto de la flor amarga
de la adormidera.
La soledad cálcica del esqueleto…
Comprendí el sentido de la vida.
El porqué de todo esto.
Sonreí con esa lucidez increíble
que me iluminaba por dentro.
Mi inteligencia se elevó a la enésima potencia….
!!!LO ENTIENDO, LO ENTIENDO ¡¡¡
Pero tenía sed y seguí bebiendo…
A la tercera Voll-Damm,
se me olvidó todo,
por completo.
Y aquí
me hallo
ahora:
resacoso,
ignorante
y…
perplejo.
Francisco Jiménez
1 comentario:
jejje el alcohol es lo que tiene... da para enteder y olvidar
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