16 enero 2008

España

España
se ensaña
con maña.
Quitándose las legañas,
con las uñas,
de las pestañas.
Adorando patrañas,
se empeña
en hacer leña
de su propia enseña.

España
se ensaña
con maña.
Dándole caña
a su propia peña,
a la que regaña,
engaña,
y despierta, mientras sueña
con cosas extrañas.

España
duerme en una tienda de campaña,
custodiando una viña
con una guadaña,
con la que se apaña.
y todo se rapiña
menos la cigüeña
que nos acompaña.

España
es un río de montaña
y un desván de telaraña.
Es la vieja bruja, nariz aguileña.
Malvada y con tiña.
Y la joven bella que se te encariña
y su amor te aliña
y se hace tu dueña.

Pero su auténtica entraña
es huraña:
España, España, España
... tres cucañas.

A veces devora a sus hijos: boca de piraña.
A su misma ralea, a su misma calaña.
Prendida en mi pecho como una laña,
me abre una herida, me escuece, me araña.

España
zuña y estaña
sus miserias, y sus hazañas.

A veces garduña,
a veces gazmoña,
a veces, no restaña
la sangre en que se baña.
Como una alimaña
metiendo cizaña,
liando la greña,
dándote castaña.

España
retoña
y de nuevo se bruñe,
y de nuevo te ordeña,
y de nuevo de empuña.
La vieja España
otra vez se enmaraña
pensando musarañas.

Y escudriña,
y se despeña,
y después se preña,
y se jiña,
asustada niña hogareña
con sus espardeñas,
que con una raña
le quita la roña
al pulpo de España.

Sociedad isleña,
medio caribeña,
medio marismeña.
Eternamente sureña.

Que su tam-tam el aire tiña,
la música que tañe.
Que la inmortal eñe
siempre os acompañe.

En una tapia de Cataluña
encontré una contraseña:
"PUTA ESPAÑA"
Pensé : ¡Coño!
¡Ahí es la quintaesencia del alma de esta tierra extraña!
Que mientras más, en negarla, sus hijos se empeñan,
más, en su esencia, se bañan.

Francisco Jiménez

3 comentarios:

Anónimo dijo...

...la madre patria... decimos aquí!

Anónimo dijo...

Me hace acordar a algo que lei por ahi de que iba a ser el himno de España (creo que en Vanguardia o uno de esos diarios)

Pruna dijo...

Por lo visto la letra del himno de España la han desechado después de las críticas recibidas.