25 enero 2008

Kodak

He perdido mi objetivo.
Sólo queda la carcasa.
Qué grabarán las retinas
en mi memoria oxidada.

El fotómetro sin pilas,
la luz del flash destrozada,
del obturador: cortinillas,
firmemente soldadas.

Si miras por el visor…
ves una negrura ahumada.
Y los hongos se han comido
toda la piel de la cámara.

He perdido mi objetivo.
Sólo queda la carcasa.
Es sólo un cacharro más
de los que guardan mi casa.

Francisco Jiménez

1 comentario:

Lennon dijo...

Que buen poema.
De verdad me ha recordado en cierta forma a la Polaroid del 80 que tengo en mi habitación.
Tu hermanos es un genio, ¿cuántas veces habré dicho esto?
Saludos