29 enero 2008

La Verdad es una Patria sin Caminos y sin Mapas


¿Qué cojones hago yo aquí?
A seis mil millones de kilómetros
del Sol. En Plutón.
A doscientos dieciséis grados
bajo cero. Sólo veo oscuridad
y a la inmensa luna Caronte,
pálidamente en el cielo:
un planeta de hielo.
Un infierno frío y negro.
El Sol es otra estrella más
la Tierra no se ve en el firmamento.
Otro cuerpo astral apareció
en un momento.
- Soy tu ángel de la guarda
dulce compañía, no te dejo solo
ni de noche ni de día.

Y sin malfario
surgió de la nada
el complementario
- Soy su diablillo asignado
Siempre lucho con este gilipollas
emplumado.
-Por Dios.
-Por Belcebú.
-Yo soy de las brigadas celestes.
-Yo del frente demoníaco.
-Yo llevo el cabello de ángel corto.
-Mis cuernos están rapados.
-¿A qué te vaporizo agua bendita?
-¿A qué te fustigo con el rabo?

¿Por qué no os largáis?
dije yo indignado.
-¡Y una mierda!-dijo el ángel.
-¡Y una mierda!-dijo el astado.
Contestaron a dos voces:
No ves que te necesitamos.
¿Acaso quieres que nuestros jefes
nos manden al paro?-

Sois dos moscones pesados.
Id a zumbar a otra parte.
Dimito de vuestra tutela.
Ya podéis ir soltando velas.

-¡Óyeme, imbécil!
¿Quieres renunciar al deseo?
Cuerpos sudorosos que fornican
lujuriosamente ebrios...
¿Quieres renunciar al odio?
Producir dolor y matar
a tu enemigo sin piedad..
¿Acaso no tienes derecho a todo?
Acrecentar tu egoísmo y tu vanidad
pisando a los demás...
No seas un borrego
abriga todos los vicios.
Adora al señor del Averno.

Tu camino no es el mío.
Lleva a un callejón sin salida
rezumante de veneno.
Me asustaría de mi mismo,
del reflejo del espejo.
Yo no quiero que me teman,
que me quieran
sólo quiero.
El odio te autodestruye.
El sexo es sólo sexo.
Yo no adoro a nadie
y menos al de los cuernos.

-Palabras sabias, piadosas,
de la verdad y el cordero.
Palabras de hombre bueno.
Adora al Señor
y eternamente vivirás
en el reino de los cielos.

Veo que no me entiendes
mi plumífero compañero.
Sólo me dáis dos opciones
con vuestras reglas del juego:
del blanco al negro,
vivir en el gris...
O conmigo, o contra mí.
De los dos caminos
yo elijo el tercero:
una senda de color
que me lleve donde quiero.
Sólo de la naturaleza
quiero ser prisionero,
esencia total del ser,
de la que formo parte
y en la que me muevo.
Sin infierno.
Sin cielo.
Sin trascender a la muerte.
Sin verdades reveladas.
Sin jefes.
Sin consuelos.
Quiero ser yo mismo
y no me dejáis serlo.

Desaparecieron los dos ángeles,
el malo y el menos bueno.
Eran fruto de mi pensamiento.
Y yo me quedé en Plutón,
tan solito y tan contento.
Era un sueño tan lúcido
que no parecía serlo.
A veces estás dormido
cuando te crees despierto.

Desconfía, amigo mío
de los gobernantes
de los sacerdotes
y de los maestros.
Te lavarán el cerebro,
te vaciarán la cartera
y sin darte cuenta
te quedarás sin ideas.
Pensarán por ti,
cuidaran de ti,
te preservaran de ti.
Pondrán tu mente en barbecho
vampirizando tu energía
en su provecho.
Serás su esclavo,
y ellos, tus amos.

No tendrás valor para mirar con tus ojos
el vacío insondable e infinito.
No te quedaran arrestos para sonreírle a la
muerte.
Te ocultarás como un niño asustado,
consecuente,
desde el mismo momento en que renunciaste
a que madurara tu mente.

Pero aun estás a tiempo.
Manda a tus maestros
a freír pimientos,
verás que la verdad verdadera
sólo surge desde dentro.
Nadie la trasmite a nadie,
con palabras no se puede.
Es un sentimiento íntimo
que brota, como la nieve
de esa sutil, vaporosa nube
que no se sabe a dónde va
ni de dónde viene
pero deja las montañas blancas
y la mente efervescente.

Piensa, amigo mío, piensa
y en nadie delegues.
¡Atrévete a ser libre!
¡Si quieres. Puedes!

Francisco Jiménez

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola!
Coincidencialmente, hoy lei saliendo de clases un cartel con la frase "piensa por ti mismo... sé tu mismo" y ahora esto me da mucho para analizar la situación en la que vivimos hoy en día: supuestamente somos libres e iguales en derechos, podemos hacer lo que nos venga en gana, expresar la regilión que queramos... etc, etc; pero la realidad nos muestra que seguimos patrones impuestos por los grupos dominantes.

Un ejemplo es cuando en clases, un profesor pregunta que partido apoyamos y algunos dicen: "no, tal xyz" y por qué? la respuesta: "porque es el dominante" y hemso llegado al punto (y de esto me rio demasiado) de ver jóvenes vestidos diferentes y con el cabello de los colores más extraños del mundo y ya con eso son "los otros" pero igual siguen un patron de diferencia sin comprender realmente la verdadera magnitud de estos pequeños actos de rebeldía.

La frase: "verás que la verdad verdadera sólo surge desde dentro" No hay otra forma de concebir y obtener la verdad.

aunqueyonoescriba dijo...

ups que no me gusta a mi nada el colorido... como para andar eligiendo