23 noviembre 2007

Diez años sin ti


Este año se cumple el décimo aniversario de tu muerte.

Los creyentes lo tienen más fácil para superar la pérdida de un ser querido porque tienen la esperanza de volver a verlos en la otra vida. Todavía recuerdo cuando hablábamos de si había o no vida después de la muerte y tú decías que sería bonito poder volver a ver a tus antepasados, tus abuelos, tus padres...

Al principio fue muy duro estar sin ti, ahora pasado el tiempo, el dolor se ha ido asentando y ya no escuece tanto pero te sigo echando mucho de menos.
Durante estos diez años ha habido momentos en los que he necesitado hablar contigo, explicarte cosas, pero lo que más pena me ha dado es que no has conocido a tus nietos más pequeños, pero no te preocupes que les hablo mucho de ti, incluso les he enseñado esos trucos de magia con los que me dejabas con la boca abierta.

Vivimos de espaldas a la muerte, ignorándola como si no existiese y de repente viene sin avisar y te da un zarpazo que te destroza el corazón, a partir de ese día, todo cambia, nada es lo mismo, quieres aprovechar hasta el último segundo y pasado un tiempo las aguas vuelven a su cauce y vuelves a darle la espalda a la muerte, porque es la única manera de seguir viviendo.

6 comentarios:

Unknown dijo...

Yo me acuerdo, entre otras cosas, del "ricotin-ricotan las campanas de san juan ... cuantos dedos tengo encima?" Y que nunca acertaba...


Por cierto, ayer fuimos al japo que me dijiste, y esta muy bien. Nos fuimos convertidos en morsas (japonesas) marinas.

Anónimo dijo...

Nunca he sentido, hasta ahora, el vacio de la muerte, ni conozco a la persona que inspira tu entrada. Sin embargo, me atrevo a opinar en un tema tan delicado como este y la razón es que ultimamente he sentido el presentimeinto de perder a alguien que amo... pueden ser solo ideas pero el solo hecho de sentirlo me hace olvidar de cosas sencillas por vivir pendiente de ella, la muerte.
Y pensar que la lejania de esa persona es dificil algunas veces de sobrellevar, no logro imaginarme lo que son 10 años sabiendo que no retornará.
Porque la muerte hace eso.. dejarte un vacio inmenso, como condenandonos a una silenciosa soledad imposible de acabar. Y le damos la espalda, no por miedo sino porque no queremos que ese ser nos deje jamás.

Pruna dijo...

Angel no te acuerdas cuando le llamabas "obo"?;-)

mapim el vacío es tan grande que no hay nada que lo pueda llenar, pero la vida tiene que continuar y la única forma es darle la espalda a la muerte, ignorarla. Espero que tardes mucho en sentirlo. Si esa persona a la que amas vive lejos de ti se entiende tu preocupación, pero no te obsesiones.

Anónimo dijo...

Que os voy a contar que vosotros( mis hermanos) no sepáis, pero es una sensación que me suele ocurrir.

A veces mi niña me pregunta ¿Cómo era el abuelo?

En ese momento notas un vacío en el estómago, se te saltan las lágrimas, necesitas un momento de silencio para asimilar la pregunta, das un suspiro y entonces me alegro de la pregunta porque así tengo un motivo para hablar de él.

¿Cómo era?

Era una persona excepcional, muy querido por su familia, amigos y compañeros.

Era muy inteligente, lástima de época que le tocó vivir en su niñez, llena de carencias de todo tipo.

Era bueno, bondadoso, simpático, leal, cariñoso, familiar, honrado, generoso, guapo, atento, valiente y bético.

Capaz de hacer cualquier cosa que se propusiera.
A mí particularmente, cuando lo veía hacer algo,es que me quedaba asombrado de su capacidad.

Siempre dispuesto a ayudar a cualquiera sin pedírselo.

Lo más importante para él era nuestra madre y nosotros con nuestras parejas e hijos.

Para muestra un botón....
Cuando le destrocé el coche me dijo:

- "Lo importante es que no te haya pasado nada, al coche que le den morcilla".

Si alguien que no lo conoció lee esto,pensará que no puede haber alguien tan perfecto, pues... tiene razón, lo único que no se le daba bien era cantar.

A nosotros aunque pasen 10,20 ó 30 años siempre lo tendremos presente, pero nuestros hijos no.

Por eso,aunque duela hablar todavía después de 10 años, creo que nuestros hijos tienen el derecho de saber
"como era" su abuelo, una persona muy especial.

Y su abuela, también lo es, pero en este caso, ellos ya lo ven, no hacen falta palabras.


Un besito

Juan

Pruna dijo...

Un beso Juan me has emocionado.

Anónimo dijo...

Sí, era especial, como dice mi hermanillo...
Pero lo que tenia de especial era su capacidad de transmitir amor.
Solo con su mirada cálida, ya te acariciaba y te hacía sentir lo muchísimo que te quería.Por eso a su lado siempre te sentías bien. Porque él, tenia muy claro que lo más importante que hay en este mundo es: querer y que te quieran.

Francisco.